miércoles, 31 de enero de 2018

Rumbo 2018


Fauna Política
Meade en caída libre
Por Rodolfo Herrera Charolet
Nada extraño que el precandidato del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) encabece las encuestas de preferencias electorales, lo interesante es que la preferencia electoral sea en razón de dos a uno a favor de Andrés Manuel López Obrador.

La encuesta recientemente difundida por El Universal, muestra la fotografía del momento, los errores cometidos en la designación de un candidato que no levanta, no convence y que aún con la fortaleza que le da su cercanía al poder, no ha logrado el arrastre necesario para lograr posicionarse en el ánimo ciudadano. Por si fuera poco, las designaciones de candidatos y estrategias fallidas colocan al Partido Revolucionario Institucional en la antesala de una lamentable derrota.

En Puebla la falta de alianza del PRI con sus aliados nacionales, coloca a Meade como un virtual perdedor en tercer lugar, en donde no alcanzaría ni la Senaduría plurinominal. Tras las designaciones, en su mayoría empleados del gobierno federal que desplazó a los liderazgos locales, a excepción de Antorcha Campesina que acapara varias posiciones. Los aliados tradicionales como CTM, CNC y otros fueron desplazados por los perfiles menos competitivos, con el cuento de una “imagen” ciudadana alejada de la militancia o de los grupos de poder local que se habían preparado para el reparto.

Si el gobierno de la república desea la continuidad del proyecto nacional, una enfermedad súbita de Meade podría solucionar en parte la caída libre en la que se encuentra y desde luego un ajuste en las candidaturas locales, en donde el desprecio hacia el gobierno federal se reafirma tras la designación de funcionarios en los cargos de elección popular. Un error lamentable que reduce posibilidades de sufragio en favor del PRI, que por cierto ha sido complaciente de los cambios nacionales que le han propinado una paliza económica a la población. Sería poco sensato que un pueblo golpeado y menospreciado en la toma de decisiones económicas que votara por sus verdugos.

Meade recorre el país, con ausencia de un pueblo que lo ve a distancia, un aspirante presidencial sin arraigo ni identidad social, contrario a los tumultos que se veían con los candidatos priistas de otros tiempos.

Otro de los problemas que enfrenta el candidato presidencial PRIísta son los escándalos de corrupción, la designaciones a candidatos y las fugas de operadores a otros partidos, principalmente MORENA que se está fortaleciendo en estructura y candidaturas competitivas, no obstante la ofensiva de rumores falsos y campaña negra en su contra.

La falta del gobierno PRIísta de apretar las tuercas y permitir que algunos tránsfugas que se desempeñaron en los cargos públicos en total impunidad, continúen sus proyectos personales en contra de los propios intereses del gobierno de la república, indican que esta tolerancia es parte de la red de complicidades, en donde los partidos son instrumentos utilitarios y desechables.

Así el ciudadano Meade embestido de una imagen ciudadana, pretende “prender” el ánimo de un pueblo aún apático a estas representaciones populares. Contrario a los militantes PRIístias que hacían vibrar los corazones de quienes los escuchaban, apelando al valor partidario y otras arengas que incluían una gran dosis de respeto y lealtad. Ahora el discurso comodino, antipartidista y sin respeto a la militancia, es una afrenta a quienes alguna vez dieron la cara por quienes en complicidad, despojaron al pueblo de sus verdaderos representantes.

Hoy se confirma, el pueblo no tiene representantes populares que se identifiquen con ellos, ahora, el candidato ciudadano se rodea de empleados beneficiados desde el poder, creando para sí mismos una red de favores, de continuidad, de acuerdos que podrían beneficiarlos de mantenerse en el gobierno de la república, no importando las entidades o los municipios.

Ante esta realidad no hay otra, nos guste o no ver a Meade en caída libre.

¿O no lo cree usted?



No hay comentarios: