jueves 29 de septiembre de 2011

Problemas religiosos y el nuevo gobierno


Fauna Política
Católicos contra cristianos
Por Rodolfo Herrera Charolet
Después de desaparecer la jefatura encargada de asuntos religiosos en la Secretaría de Gobernación ahora llamada Secretaría General de Gobierno (SGG) el titular de la dependencia debió intervenir para lograr que los representantes de la Iglesia Católica y la Comunidad Cristiana, firmaran la mañana del 27 de septiembre de 2011, en Casa Aguayo, un acuerdo por la Paz Social y la Gobernabilidad que debe mantenerse en la junta auxiliar de San Rafael Tlanalapan, municipio de San Martín Texmelucan.
Este problema no es ajeno, de hecho, con cierta regularidad ocurren enfrentamientos por intolerancia religiosa en la entidad, la gran mayoría de éstos son generados por los sacerdotes o fieles responsables de alguna iglesia católica.
En el estado, la religión predominante es Católica, con el 90% de creyentes, aún cuando en los últimos 50 años, la religión católica en Puebla sufrió una  disminución gradual en el porcentaje de fieles, mientras, las personas que se denominaron practicantes de otra religión y quienes no profesan ninguna aumentaron.
Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), el número de personas que dijo profesar la religión católica, pasó de representar el 97.7 por ciento de la población total en 1950 a 91.7 por ciento para el año 2000, en tanto, el porcentaje que profesa otra religión era del 1.4 hace 50 años y para el 2000, aumentó al 6.1 por ciento.
Aún cuando el Gobierno del Estado no es responsable de la intolerancia religiosa que se suscita dentro del territorio bajo su competencia, si es su responsabilidad mantener la paz social, no importando que el asunto sea civil o religioso. Esta es la razón de haber conservado una jefatura encargada de los asuntos religiosos, la cual, formaba parte de la Dirección General de Desarrollo Institucional, dependiente de la Subsecretaría de Enlace Institucional y Participación Ciudadana de la Secretaría de Gobernación, que se identificaba con el nombre de Jefatura de Atención a Grupos con Necesidades Específicas. Sin embargo el nuevo gobierno y las nuevas formas de atender los asuntos, determinaron desaparecerla.
Cuando los problemas religiosos se iniciaban, entraba en operación la jefatura de “asuntos religiosos” de tal forma que dicho problema se resolviera con intervención de una estructura gubernamental mínima. Ahora la forma moderna de atender el problema, es cuando, bajo amenaza de linchamiento tiene que “entrar” a mediar el titular de la dependencia.
 Como antecedente debe señalarse que en la comunidad de San Rafael Tlanalapan el 11 de septiembre de 2011, los habitantes católicos amagaron con linchar a los cristianos, en donde se dice que estaba involucrado el párroco de la localidad, Ascensión Benítez González, quien ocho días después fue removido. Decisión que debió tomarse, cuando dicha petición se hizo por escrito al Cardenal y Arzobispo de Puebla, a inicio de la presente administración.
Para fortuna del titular de la SGG, Fernando Manzanilla Prieto, el problema no creció a la magnitud nacional, puesto que ya se encaminaba en ese sentido, puesto que el asesor y defensor de la causa cristiana, miembro de la Barra Nacional de Abogados Cristianos ya preparaba su golpe mediático. Alfonso Farrera González, quien en el 2007 perdió su registro en el Estado de México como partido local, del extinto Partido Unidos por México (PUM) y que en aquella ocasión se negó a devolver los casi 4 millones de pesos que el Instituto Electoral del Estado de México le entregó por concepto de prerrogativas.
Por ahora el desaguisado ha quedado concluido con la firma “armónica y pacífica” de un documento en el que participa el presbítero Felipe M. Viveros Téllez, por los católicos y Josué Ovando Jiménez, pastor de la Comunidad Cristiana, que se supone permitirá una convivencia pacífica en San Rafael Tlanalapan.
Algún despistado funcionario del actual gobierno, afirmará que en asuntos religiosos debe atenderlo la delegación de la subsecretaría de gobernación federal y que es de su competencia. Solo que dicha dependencia, ni tiene la experiencia, ni los recursos humanos, ni los contactos necesarios para atenderlo, por ahora invisible a la opinión pública mientras no exista otro motivo de enfrentamiento de Católicos Vs. Cristianos.
¿O no lo cree usted?

P.D. Faltan los problemas que se suscitan con Testigos de Jehová y la iglesia de la Santa Muerte. Estaremos pendientes porque como dice el refrán “a cada santo le llega su fiestecita”.

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