martes, 23 de febrero de 2010

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Fauna Política

Alianzas y Guerra Sucia

Por Rodolfo Herrera Charolet

 

Sin temor a equivocarme, los simpatizantes y activistas de la guerra sucia que tienen marcada simpatía hacia el candidato de la  alianza PAN-PANAL-PRD-Convergencia, ya preparan sus derroteros cibernéticos con la finalidad de entrampar el proceso electoral del 2010 y llevar agua a su molino.

Mediante correos electrónicos, los activistas promueven una “cadenita” con el título; “El gobierno que tenemos y lo que nos espera” iniciando la presentación con la expresión; “Imágenes muy fuertes, posiblemente no las quieras ver”. Como anexo muestran unas fotografías publicadas en diversos medios informativos, las cuales hacen referencia a una balacera ocurrida en Santiago Momoxpan en diciembre de 2009, que no tiene mayor importancia gráfica que registrar un hecho aislado y lamentable. Sin embargo este suceso sirve de pretexto para endilgarle al candidato PRIísta al gobierno del Estado toda suerte de improperios y supuestos que sin sustento, pretenden desprestigiar su imagen pública, con la finalidad de “persuadir” al electorado de razonar su voto.

Aún cuando es lamentable que en Puebla se susciten algunos problemas relacionados con el narcotráfico, lo cierto es que, en nada se parece a lo que ocurre en otras ciudades del país, en donde no importando el partido que gobierna, el problema ha rebasado los antecedentes que se tenían en la lucha que libra el gobierno contra el narcotráfico. Tal es el caso de Ciudad Juárez en Chihuahua, Guadalajara Jalisco, Boca del Río Veracruz, Tijuana Baja California, entre otras. La mayoría de estas ciudades (por no decir todas) han sido gobernadas por autoridades emanadas del Partido Acción Nacional.

La guerra sucia iniciada en Puebla con miras a persuadir al electorado para el proceso de 2010 no es útil para la democracia, puesto que hasta ahora ninguna autoridad ha logrado solucionar el problema. Solo como un ejemplo de esta lucha podemos recordar la denuncia presentada el 22 de mayo de 2009 de un miembro del Consejo Político del PRD en Morelos, quien exigió ante la PGR se investigue por narcotráfico y lavado de dinero en las campañas políticas locales al ex gobernador PANista Sergio Estrada Cajigal, afirmando que deberían ser consideradas "una elección entre cárteles".

Encabezados por el perredista Ignacio Suárez Huape, una veintena de activistas con pancartas exigieron la renuncia del mandatario estatal Marco Antonio Adame, resentandose en la sede principal de la Procuraduría, para interponer la querella y reactivar las indagatorias por narcotráfico contra Estrada Cajigal, quien renunció en marzo 2009 a su militancia panista. La denuncia presentada incluye a Eduardo Becerra Pérez, quien fuera el secretario de Gobierno, acusado de complicidad con el narcotráfico en un audio que fue entregado a un juez federal por el extinto jefe de la Judicial de Morelos, Alberto Pliego Fuentes. También fue involucrado Sergio Álvarez Mata, ex secretario de Gobierno de la Administración de Adame y candidato a alcalde de Cuernavaca por el PAN, y Jesús Giles, ex edil de la capital morelense y candidato a diputado federal por el blanquiazul.

Según el perredista, dichos servidores públicos eran jerárquicamente responsables de los trabajos de los hoy arraigados Luis Ángel Cabeza de Vaca y Francisco Sánchez González, ex secretarios de Seguridad Pública estatal y municipal, respectivamente.

La revista Proceso afirma que en los últimos días de enero 2010, el presidente Felipe Calderón y la organización de extrema derecha denominada “El Yunque” lanzaron una singular ofensiva con la finalidad de proteger al gobernador de Morelos, Marco Antonio Adame, ante la inestabilidad política generada por los cuestionados operativos de la Marina-Armada de México en los que murió el capo Arturo Beltrán Leyva. En una operación de lavado de imagen –sin precedente alguno desde que Felipe Calderón le declaró la guerra al narcotráfico, el jefe del Ejecutivo, la Procuraduría General de la República (PGR), el Partido Acción Nacional (PAN), el gobierno de Morelos y hasta el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública trabajaron para acallar las protestas por la muerte de dos civiles –uno de los cuales recibió más de 180 disparos– durante el intento de captura del Jefe de Jefes y para borrar, de facto, cualquier pista que pudiera conectar al gobernador PANista Marco Antonio Adame con el cártel de los hermanos Beltrán Leyva.

De acuerdo con las versiones oficiales divulgadas, Arturo Beltrán mantuvo por más de tres años su centro de operaciones en Cuernavaca.

Morelos es uno de los enclaves más estimados por el panismo. Cuernavaca fue una de las primeras capitales que el PAN conquistó en las urnas, en 1997, aún bajo el régimen PRIista. Estrada Cajigal fue presidente municipal de Cuernavaca, de junio de 1997 a marzo de 2000, y posteriormente, de 2000 a 2006, gobernador de Morelos.

Algunos datos que se han revelado del expediente PGR/SIEDO/UEIDSCVS/166/2009, demuestran la cuenta bancaria Banamex 8100148, a nombre del gobernador Marco Antonio Adame, estaba registrada en el teléfono celular propiedad del exjefe de Seguridad Pública de Morelos Luis Ángel Cabeza de Vaca, acusado por la PGR de recibir sobornos de 20 mil dólares, cada uno, del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, pagos.

A su vez, el diario El Universal ha difundido que la PGR estaba investigando a dos escoltas de Adame por sus presuntos nexos con el cártel que mantenía bajo su poder el corredor Guerrero, Puebla y Morelos.

Ante la contundencia de los hechos que he narrado, creo que en el intento de guerra sucia que pretenden iniciar algunos amigos del ciberespacio y del ciber-rumor, pueden recibir una sopa de su propio chocolate, porque bien dice la consigna “quien este libre de pecado que lance la primera piedra”.

¿O no lo cree usted?

 

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