miércoles, 13 de enero de 2010

Vacantes Legislativas

Fauna Política

Entre la opinión y la entrevista

Por Rodolfo Herrera Charolet


Una periodista recientemente firmó una nota con el título “Ernesto Guerrero ahora sí podría ser diputado. En el caso de que García Olmedo y su suplente participen en el próximo proceso electoral”.

Lo anterior no tendría nada de extraño por ser una publicación y comentario aislado, que la ciudadanía solo leería sin mayor interés que suponer lo que se publica. Sin embargo al analizar el contenido se desprende que la nota periodística no define si se trata de una opinión de la reportera o es un agregado endosada a una entrevista que se realiza a la legisladora, quien nunca aseguró que un excandidato a diputado por la vía plurinominal pueda sucederla en el cargo ante el rechazo de su suplente de ocupar la curul, lo cual, de haberlo dicho sería una tontería.

La diputada de la LVII Legislatura del H. Congreso del Estado, Rocío García Olmedo, ha manifestado su interés por contender como precandidata y posteriormente como candidata a la Presidencia Municipal de Atlixco, asunto que atenderá tan pronto el Partido Revolucionario Institucional emita la convocatoria correspondiente y descartó que tenga que abandonar el congreso Local, porque únicamente pediría licencia al cargo por el tiempo que dure la campaña. En dicha entrevista la legislatura nunca cometió la aberración de afirmar que Ernesto Guerrero podría sucederla en su curul, ante la ausencia de su suplente Iván Mange, la no aceptación del primer plurinominal Javier López Zavala, ni del segundo plurinominal Valentín Meneses Rojas.

Debe señalarse que ningún ex candidato que aparece en la lista de representación proporcional (plurinominal) del PRI para conformar la XVII Legislatura puede ocupar la vacante de García Olmedo, sino únicamente su suplente. La razón es que esa curul fue asignada por mayoría relativa y no por asignación de representación proporcional. En el caso de que el suplente no asumiera la vacante, se tendría que convocar a elecciones para elegir una nueva fórmula de diputados de mayoría relativa, así de simple.

Sin embargo existe una posibilidad que ha dejado entrever la legisladora y que para evitar que la curul se quede vacante, bien puede pedir licencia el 15 de marzo, cuando concluye el primer periodo ordinario de sesiones del segundo año de la legislatura y entonces durante el receso el suplente no es llamado a ocupar la curul, porque la Constitución Local establece claramente ese supuesto.

El artículo 48 de la Constitución establece que “El Congreso del Estado no podrá ejercer sus funciones sin la concurrencia de más de la mitad del número total de sus miembros. Los Diputados deberán reunirse en el Recinto Oficial el día señalado por la Ley y compeler a los ausentes a que concurran dentro de los cinco días siguientes, bajo apercibimiento de cesar en sus cargos, previa declaración del Congreso del Estado, a menos que exista causa justificada que calificará el mismo Congreso. En la hipótesis prevista, serán llamados los suplentes a quienes podrá aplicarse la misma sanción, si no concurrieren en el mismo plazo y en cuyo caso, se declarará vacante el cargo y se convocará a nuevas elecciones.”

En una estrategia simple, en el caso de que el suplente no quisiera asumir su responsabilidad y sin detrimento de la actual legislatura actual, García Olmedo bien puede asistir a sesión ordinaria del 23 de junio, a fin de no incurrir en la hipótesis del artículo 49 de la Constitución de acumular cuatro sesiones consecutivas y reintegrarse a la legislatura el jueves 7 de julio, con la inasistencia de las sesiones del 2, 9, 16 y 30 de junio, sin necesidad de llamar al suplente. La razón por la cual, un legislador puede ser candidato a Presidente Municipal y no pedir licencia al cargo, es que la Constitución Local no lo prohíbe. Sin embargo a fin de no generar controversia en la opinión pública es costumbre separarse del cargo, solicitando la licencia correspondiente.

En vista de lo anterior y con observancia de la Constitución Local, lo publicado recientemente en un prestigiado diario carece de todo razonamiento jurídico, que bien puede pasar como una opinión desafortunada.

¿O no lo cree usted?

No hay comentarios: